Por: Gonzalo Sosa
Momentos de tensión se vivieron este miércoles en Tizatlán, luego de que autoridades acudieran a ejecutar una resolución judicial relacionada con la posesión de un inmueble ocupado desde hace varios años por el exdiputado local y actual dirigente distrital de Movimiento Ciudadano, Gregorio Adhemir Cervantes Díaz.
La propiedad, de acuerdo con la información obtenida, perteneció a Gregorio Cervantes, padre del político, quien falleció hace algunos años. Posteriormente, Marcelina Cruz Ordaz, quien habría sido su última esposa y actualmente es rectora de la Universidad Metropolitana de Tlaxcala (UMT), promovió acciones legales para reclamar el inmueble.
Tras el proceso judicial, un juzgado habría ordenado la restitución del predio, por lo que este miércoles se presentó personal judicial acompañado de elementos de seguridad para llevar a cabo la diligencia.
Fue entonces cuando la situación subió de tono. Al número de emergencias 911 ingresó un reporte sobre dos presuntas detonaciones de arma de fuego que supuestamente habrían ocurrido dentro del inmueble.
La alerta generó una rápida respuesta de las autoridades y provocó el arribo de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, Policía Municipal de Tlaxcala y Secretaría de Marina. En el lugar se contabilizó un importante despliegue, con más de 20 patrullas.
Pese a la movilización, hasta el momento no se han confirmado oficialmente los supuestos disparos, ni se ha informado sobre personas lesionadas o armas aseguradas.
Fuentes consultadas señalaron que el reporte de las detonaciones habría generado un retraso en la diligencia e incluso pudo tratarse de un intento por frenar la ejecución de la orden judicial.
El operativo y la diligencia se extendieron durante varias horas, mientras las corporaciones mantuvieron bajo resguardo el perímetro.
Hasta ahora, las autoridades no han precisado si derivado de estos hechos se inició una carpeta de investigación o si hubo alguna detención.
