¡El Jr perdedor quiere Apizaco! Del PRI a MORENA , el perdedor Marianito busca “hueso político”

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El hijo del exgobernador Mariano González Zarur vuelve a asomarse rumbo a 2027; en 2018 perdió la diputación federal con apenas 39 mil 451 votos y en 2021 llegó a San Lázaro por la vía plurinominal. Ahora buscaría cobijo en Morena para intentar conquistar la alcaldía rielera.

 

Sin una candidatura oficial, pero con la mira puesta en la presidencia municipal de Apizaco, Mariano González Aguirre, conocido políticamente como Marianito, comienza a mover sus piezas rumbo a las elecciones de 2027. El exmilitante del PRI, hijo del exgobernador Mariano González Zarur, vuelve a colocarse en el escenario político, ahora bajo la sombra de Morena y con una pregunta inevitable: ¿tiene capital político propio para conquistar la Ciudad Rielera o pretende vivir nuevamente del apellido familiar?

Su reciente aparición en la Copa Pana alimentó las versiones sobre sus aspiraciones municipales. De acuerdo con trascendidos políticos, González Aguirre estaría promoviendo la posibilidad de convertirse en candidato de Morena; sin embargo, hasta ahora no existe una definición oficial que confirme esa intención.

Lo que sí existe es un antecedente electoral que contradice cualquier discurso de invencibilidad: en 2018 perdió la elección para diputado federal por el Distrito 01, con cabecera en Apizaco, y quedó relegado al tercer lugar.

2018: el apellido no le alcanzó para ganar

En aquella contienda, Mariano González Aguirre fue candidato de la coalición integrada por el PRI, PVEM y Nueva Alianza. Pese al peso político de su padre y a la estructura partidista que lo respaldaba, no consiguió convencer al electorado.

Los resultados preliminares reportados por Quadratín Tlaxcala le atribuyeron 39 mil 451 votos, equivalentes al 22.2 por ciento, frente al 49.3 por ciento obtenido por José de la Luz Sosa Salinas, conocido como Pepeluche, abanderado de la coalición Juntos Haremos Historia. .

La derrota fue un golpe para el proyecto político familiar. El apellido González Zarur, que había tenido un peso importante en la política estatal, no fue suficiente para asegurarle una curul federal por mayoría relativa.

La lección de aquella elección fue clara: tener un apellido conocido no garantiza el respaldo de las urnas.

En 2021 llegó a San Lázaro por la vía plurinominal

Después de aquella derrota, González Aguirre volvió a la Cámara de Diputados en la LXV Legislatura, correspondiente al periodo 2021-2024, pero lo hizo por el principio de representación proporcional.

En febrero de 2021, medios locales reportaron que había sido colocado en el sexto lugar de la lista plurinominal del PRI correspondiente a la Primera Circunscripción, integrada por entidades del norte y occidente del país. Esa posición le permitió acceder a una diputación federal sin competir nuevamente por un distrito de mayoría en Tlaxcala. .

El dato resulta políticamente relevante para Apizaco: su trayectoria incluye cargos legislativos, pero también una derrota federal en la que no consiguió imponerse mediante el voto directo.

Por eso, si ahora pretende competir por una alcaldía, tendrá que demostrar que puede construir una base ciudadana propia, más allá de las relaciones políticas y del apellido que lo acompaña.

De 24 años en el PRI a la búsqueda de un nuevo espacio

Otro capítulo de su trayectoria se abrió en 2024, cuando presentó su renuncia al Partido Revolucionario Institucional, instituto en el que aseguró haber militado durante 24 años.

En la carta de renuncia, fechada el 29 de mayo de ese año y dada a conocer públicamente en junio, argumentó que el PRI se había alejado de sus principios históricos y sostuvo que México necesitaba encontrar un rumbo que generara oportunidades de desarrollo. .

La salida del tricolor abrió interrogantes sobre su futuro político. El movimiento se produjo después de las elecciones federales y locales del 2 de junio de 2024, en un contexto en el que Morena se había consolidado como una fuerza dominante en buena parte del país.

Desde entonces, su posible acercamiento a Morena ha alimentado las especulaciones sobre un cambio de camiseta política. No obstante, su eventual incorporación formal al partido y el respaldo de sus dirigencias deben acreditarse con información oficial.

Para sus críticos, el cambio de partido representa una oportunidad para mantenerse vigente. Para sus simpatizantes, puede significar una nueva etapa política. La cuestión de fondo es si ese movimiento se traducirá en respaldo ciudadano en Apizaco.

¿Morena le abrirá la puerta por encima de sus propios militantes?

La eventual aspiración de González Aguirre podría colocarlo frente a otros perfiles que buscan participar en la definición de la candidatura municipal rumbo a 2027.

En el escenario local aparecen nombres como Lorena Ruiz García y Maura Hernández Fernández, además de otros actores políticos vinculados con la vida pública del municipio. También figuran perfiles de otras fuerzas, como el panista Pablo Badillo Sánchez y la priista Sandra Aguilar Vega.

En ese tablero, la pregunta no es solamente quién tiene relaciones en las cúpulas partidistas, sino quién puede acreditar trabajo territorial, aceptación ciudadana y capacidad para competir.

Si González Aguirre pretende convertirse en candidato de Morena, deberá enfrentar también el escrutinio de los militantes que han construido su trayectoria dentro de ese movimiento y que podrían cuestionar la incorporación de un político procedente del PRI.

¿Se impondrá el peso de las relaciones políticas o prevalecerá la decisión de las bases y de los ciudadanos?

El reto de Marianito: demostrar que puede ganar por sí mismo

A González Aguirre no se le puede borrar su paso por el Congreso local ni su posterior llegada a la Cámara de Diputados. Sin embargo, tampoco se puede ignorar su derrota federal de 2018, cuando su candidatura no logró superar a sus principales adversarios.

Esa es la contradicción que acompaña su posible proyecto municipal: cuenta con experiencia legislativa y un apellido conocido, pero necesita demostrar que posee una fuerza electoral propia capaz de llevarlo a la presidencia municipal.

Por ahora, su supuesta candidatura permanece en el terreno de las versiones políticas. No existe confirmación oficial de que Morena lo haya designado o respaldado para competir por Apizaco.

La elección de 2027 todavía está por definirse. Si Marianito quiere gobernar la Ciudad Rielera, tendrá que convertir sus aspiraciones en una propuesta pública, acreditar apoyos y demostrar que puede convencer a los ciudadanos sin depender exclusivamente de su herencia política.

Porque una cosa es tener un apellido que abre puertas y otra muy distinta es obtener los votos necesarios para gobernar.