Tras el inicio de la primavera, se dice que la persona que obsequia este día flores amarillas quiere pasar la vida junto a la persona que las recibe, tal como lo menciona la canción de la «Floricienta”, «Y ella sabía que el sabía que algún día pasaría que vendría a buscarla, con sus flores amarillas».
En este sentido los tlaxcaltecas aprovecharon para regalar flores amarillas a la persona amada o apreciada.




