_El programa “Uniendo Historias” ha hecho posible que 253 personas vuelvan a abrazar a sus familias_
En el Salón Rojo de Palacio de Gobierno, la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros encabezó la entrega de documentos de viaje a adultos mayores tlaxcaltecas que se rencontrarán con sus hijas e hijos en Estados Unidos, a través del programa “Uniendo Historias”, impulsado por la Dirección de Atención a Migrantes (DAM).
Las historias de los adultos mayores dan cuenta del alcance del programa: décadas de separación que hoy comienzan a cerrarse, con casos que acumulan 18, 20, 23 y hasta 28 años sin verse, las y los beneficiarios están por reencontrarse con sus familias
La mandataria reconoció la dimensión de estos reencuentros, donde las llamadas nunca sustituyeron la posibilidad de un abrazo y explicó que, frente a las restricciones migratorias en Estados Unidos, este programa abre una ruta para que personas mayores puedan viajar y reencontrarse con sus hijos, hijas y nietos.
Hasta ahora, 253 adultos mayores han logrado concretar este reencuentro, mientras que nuevas familias permanecen en lista de espera. Como parte de este proceso, los beneficiarios viajarán durante un mes, principalmente a Nueva York, donde muchos conocerán por primera vez a sus nietos.
La mandataria subrayó que estos encuentros no solo representan una alegría profunda, sino que también inciden en la salud y el bienestar de quienes participan. “La alegría también cura”, expresó al destacar el impacto emocional que genera volver a ver a la familia.
Por su parte, la titular de la Dirección de Atención a Migrantes (DAM), Mónica Sánchez Angulo, señaló que cada caso implica un proceso de constancia, organización y acompañamiento institucional, en el que las y los adultos mayores sostienen durante meses el objetivo de reencontrarse con sus hijos.
“Lo que hoy reciben les permitirá compartir de manera cercana lo que durante tantos años se vivió a la distancia”, afirmó.
Desde municipios como Chiautempan, Teolocholco, Tlaxco y Zacatelco, las y los beneficiarios relataron que algunos conocerán por primera vez a sus nietos.
Diego Muñoz Sánchez y Francisca Ahuatzi Zamora compartieron que su hijo migró hace 18 años. “Fueron años de tristeza por no poder verlo; hoy vamos a abrazarlo”, expresaron.
En tanto, Deyna Atonal Fernández, de Teolocholco, señaló que después de 20 años sin ver a su hijo, podrá finalmente reunirse con él durante un mes en Estados Unidos.
Con la voz entrecortada, Emilio Pérez Domínguez compartió que han pasado 23 años desde que su hijo dejó su hogar en Tlalcualpan, un tiempo marcado por la distancia y la ausencia. “Sin el apoyo de ustedes, no hubiera logrado volver a verlo”, expresó.
María Nisefora Alcaide Martínez compartió que sus dos hijas y su hijo migraron hace 28 años, tiempo en el que su familia creció a la distancia, con nietos y bisnietos a quienes aún no conoce y hasta hoy podrá verlos por primera vez.
Estas acciones colocan en el centro la posibilidad de reconstruir vínculos, acortar distancias y devolver a las personas algo que durante años quedó pendiente: el derecho de volver a abrazarse.
