Capturan a “El Bukanas”, operador huachicolero con presencia en Puebla, Veracruz y Tlaxcala

Por: Alberto Amaro

Tras más de una década evadiendo a las autoridades, Roberto de los Santos, conocido como “El Bukanas”, fue finalmente detenido en el municipio de Chignahuapan durante un operativo encabezado por la Marina, en coordinación con mandos de seguridad estatales y federales.

Identificado como uno de los principales generadores de violencia en la región comprendida entre Puebla y Veracruz, su estructura criminal se consolidó en el llamado Triángulo Rojo, donde durante años mantuvo el control de actividades relacionadas con el robo de combustible.

De acuerdo con reportes de inteligencia, su zona de influencia no se limitó a estas entidades, ya que también habría extendido sus operaciones hacia el estado de Tlaxcala, principalmente en áreas colindantes con Puebla, donde su grupo mantenía vigilancia de rutas estratégicas y presunta participación en delitos como huachicol y narcomenudeo.

La historia delictiva de “El Bukanas” refleja un ascenso progresivo dentro del crimen organizado. En sus inicios formó parte de corporaciones policiacas municipales en la región de las Altas Montañas de Veracruz, lo que le permitió establecer contactos que posteriormente facilitaron su incursión en grupos criminales.

Con el tiempo, se integró a células vinculadas con el grupo delictivo Los Zetas, donde presuntamente participó en la formación de sicarios. A partir de ahí, comenzó a construir su propia red de operación en municipios veracruzanos como Acultzingo, Maltrata y la sierra de Zongolica, extendiéndose posteriormente hacia territorio poblano.

Su llegada a Puebla estuvo marcada por su vínculo con otro conocido operador del robo de combustible, “El Toñín”, con quien más tarde habría sostenido disputas por el control de ductos estratégicos.

Además del huachicol, a su organización se le atribuyen delitos de alto impacto como secuestro, extorsión, asaltos a trenes, tráfico de drogas y homicidios, particularmente en el corredor que conecta Orizaba con Esperanza.

Durante años, autoridades de los tres niveles de gobierno mantuvieron operativos constantes para su localización; sin embargo, “El Bukanas” logró mantenerse en movimiento en diversas zonas de difícil acceso, apoyado presuntamente por redes locales que le alertaban sobre la presencia de fuerzas de seguridad.

Incluso, de manera extraoficial, se le relaciona con el uso de grupos comunitarios como mecanismo de protección y vigilancia en las regiones donde operaba.

Uno de los hechos que reactivó su búsqueda fue el asesinato del exalcalde Juan Mezhuahua, caso que lo colocó nuevamente como objetivo prioritario en Veracruz.

Un escape previo en 2026

Cabe recordar que apenas el pasado 17 de febrero, el presunto líder criminal logró escapar de un operativo realizado en Chignahuapan, donde se había refugiado en un inmueble adaptado como búnker.

En ese sitio, autoridades aseguraron armamento de alto poder, equipo táctico, explosivos y droga; sin embargo, el objetivo principal logró huir minutos antes del arribo de las fuerzas de seguridad.

Las investigaciones señalan que eligió esa zona por su baja densidad poblacional, lo que le permitió pasar desapercibido y operar con relativa facilidad.

Con su reciente captura, las autoridades buscan debilitar una de las estructuras criminales que durante años operó en la región centro del país, incluyendo corredores estratégicos entre Puebla, Veracruz y Tlaxcala.