Héctor LORENZO
La inseguridad en el municipio de Chiautempan ha escalado a niveles alarmantes bajo la administración de Blanca Angulo. El caso más reciente ocurrió en el establecimiento de baños “Los Ángeles”, donde sujetos armados irrumpieron con total impunidad para despojar de sus pertenencias a los clientes y huir con un vehículo robado, dejando en evidencia la nula capacidad de respuesta de las autoridades locales.
Este violento episodio no es un hecho aislado, sino que se suma a una preocupante racha delictiva que incluye asaltos recientes a una conocida pizzería y a una tienda departamental. A pesar de que los ciudadanos exigen resultados, la estrategia de seguridad parece inexistente, permitiendo que los delincuentes operen a plena luz del día sin temor a ser capturados.
La inoperancia de la policía municipal y el fracaso del sistema de videovigilancia han generado una profunda indignación. Mientras la delincuencia se adueña de las calles, las cámaras del C5 se mantienen como simples adornos y los patrullajes brillan por su ausencia, demostrando que la protección de las familias de Chiautempan no es una prioridad real para la actual gestión.
Ante el silencio y la falta de detenciones, la ciudadanía manifiesta una sensación de abandono total. La gestión de Blanca Angulo enfrenta una crisis de legitimidad en materia de seguridad, pues hasta el momento, su administración solo ha entregado excusas mientras el municipio se hunde en una situación crítica que pone en riesgo la vida y el patrimonio de todos.
