Comando armado saquea Home Depot y huye en las narices de la policía en Apetitlan

¡No puede “Furcio” con la inseguridad! Con pistola en mano, tres hampones vaciaron herramienta de lujo en Gran Patio; escaparon a metros de la SSC y Guardia Nacional

La delincuencia volvió a exhibir quién manda en Tlaxcala… y ni siquiera en plena conmemoración del Día del Trabajo hubo descanso para las fechorías.

La noche del pasado 1 de mayo, un comando armado integrado por al menos tres sujetos sembró el pánico al irrumpir violentamente en la tienda The Home Depot, ubicada en el centro comercial Gran Patio, en Apetatitlán, donde con sangre fría y pistola en mano sometieron a los trabajadores para ejecutar un robo perfectamente calculado.

Los empistolados no llegaron a improvisar.

Con movimientos rápidos, precisos y con evidente conocimiento del interior del negocio, los delincuentes fueron directo por su objetivo: herramientas eléctricas de alta gama, mercancía costosa y de fácil reventa en el mercado negro.

Mientras los empleados eran amagados bajo amenazas, los maleantes seleccionaban el botín como si estuvieran de compras, logrando apoderarse de artículos valuados en varios miles de pesos.

Consumado el golpe, los ladrones salieron tranquilamente del establecimiento y abordaron un vehículo sedán color rojo, el cual ya los esperaba con el motor encendido para emprender la huida con rumbo desconocido.

Lo insultante del caso no sólo fue la facilidad con la que operaron, sino el sitio donde ocurrió el atraco:

a escasos metros de la Dirección Operativa de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y de instalaciones de la Guardia Nacional.

Sí… literalmente en las barbas de quienes presumen resguardar la seguridad.

Tras la llamada de auxilio a los números de emergencia, elementos de la policía municipal y de la SSC montaron el ya clásico “operativo de búsqueda inmediata”; sin embargo, como también ya es tradición, los uniformados arribaron cuando los delincuentes ya se habían esfumado.

Tarde… pero sin sueño.

Ni patrullas, ni retenes, ni despliegues sirvieron para impedir que las ratas armadas desaparecieran sin dejar rastro.

Fuentes consultadas señalan que por la forma meticulosa en que se ejecutó el asalto, las autoridades no descartan que se trate de un robo previamente planeado e incluso con posible información interna sobre horarios, vigilancia y ubicación exacta de la mercancía más valiosa.

Una vez más, la delincuencia golpea donde quiere, cuando quiere y como quiere, mientras los supuestos guardianes del orden sólo alcanzan a llegar para levantar el reporte.

En Tlaxcala, las ratas no descansan… y la autoridad tampoco, pero para llegar tarde.