Por: Lourdes Flores
Delfino Suárez Piedras, conocido políticamente como “El Changuito”, aprovechó su paso por la función pública para incursionar en el negocio de la disposición de residuos, obteniendo la concesión de un relleno sanitario privado en el ejido de Morelos, municipio de Apizaco.
Los antecedentes
Delfino Suárez Piedras llegó a la presidencia municipal de Tetla de la Solidaridad para el periodo 2005-2008. Durante el último año de su administración solicitó licencia para contender por la diputación local del Distrito XIV bajo las siglas del extinto Partido Socialista (PS).
De acuerdo con diversas versiones y señalamientos de actores políticos de la época, durante la campaña electoral Suárez Piedras habría mantenido el control político de la administración municipal. Asimismo, se le atribuye el desvío de aproximadamente 11 millones de pesos de recursos públicos, presuntamente utilizados para fortalecer su campaña política mediante obras y entrega de apoyos en distintos municipios, entre ellos Tlaxco.
Su llegada al Congreso local contó con el respaldo político de Rosalía Peredo Aguilar y del entonces gobernador, Héctor Israel Ortiz Ortiz. Ya como diputado local, Suárez Piedras comenzó a incursionar en el manejo de residuos sólidos mediante la adquisición de camiones recolectores de basura.
Según los señalamientos existentes, residuos provenientes de empresas privadas eran depositados en el relleno sanitario de Atlangatepec sin que se realizaran los pagos correspondientes por el servicio. Esta situación habría permitido que el negocio generara importantes ganancias.
El relleno sanitario privado
Durante la recta final de su periodo como legislador, y presuntamente con respaldo político del entonces gobernador Héctor Israel Ortiz Ortiz, Delfino Suárez obtuvo la autorización para operar el primer y único relleno sanitario privado en el estado de Tlaxcala.
Posteriormente adquirió terrenos colindantes al relleno sanitario ubicado en el ejido de Morelos y estableció una operación destinada a recibir residuos de empresas privadas.
Habitantes de la zona han manifestado preocupación por las posibles afectaciones ambientales derivadas de la operación del relleno sanitario. Entre los señalamientos destacan el incremento de enfermedades renales y daños a tierras de cultivo cercanas.
La cuenta pública de 2008
La controversia no terminó con la obtención del relleno sanitario. La cuenta pública correspondiente al ejercicio fiscal 2008 de la administración municipal de Tetla de la Solidaridad fue reprobada debido a observaciones relacionadas con un presunto daño patrimonial estimado en 11 millones de pesos.
Ante esta situación, integrantes del ayuntamiento promovieron acciones legales en contra de Suárez Piedras. Sin embargo, según versiones de los involucrados, el exalcalde habría buscado revertir el proceso mediante diversas estrategias jurídicas y políticas, incluyendo gestiones para que el Congreso del Estado aprobara finalmente la cuenta pública cuestionada.
Ruptura política con sus antiguos aliados
La relación entre Delfino Suárez Piedras y quienes impulsaron su carrera política también terminó fracturada. Tras haber llegado al poder bajo el cobijo de Rosalía Peredo Aguilar, el entonces diputado emprendió acciones para asumir el control del Partido Socialista, generando una confrontación interna que derivó en diversos procesos legales y disputas partidistas.
Entre los señalamientos realizados por sus antiguos aliados destaca el presunto uso de recursos económicos que originalmente estaban destinados a beneficiar a habitantes de San Bartolomé Matlalohcan. De acuerdo con estas versiones, un apoyo económico a fondo perdido que debía destinarse a proyectos comunitarios terminó siendo utilizado para la instalación de una granja avícola particular.
Para sus detractores, estos hechos representan una muestra de cómo los recursos y apoyos que debían beneficiar a la población habrían sido utilizados para intereses personales y políticos.
