𝑪𝒐𝒎𝒑𝒂𝒓𝒕𝒊𝒎𝒐𝒔 𝒍𝒂 𝒑𝒓𝒊𝒎𝒆𝒓𝒂 𝒑𝒂𝒓𝒕𝒆 𝒅𝒆 𝒏𝒖𝒆𝒔𝒕𝒓𝒂 𝒎𝒆𝒎𝒐𝒓𝒊𝒂 𝒇𝒐𝒕𝒐𝒈𝒓𝒂́𝒇𝒊𝒄𝒂 𝒅𝒆 𝒆𝒔𝒕𝒆 𝒉𝒊𝒔𝒕𝒐́𝒓𝒊𝒄𝒐 𝒎𝒐𝒎𝒆𝒏𝒕𝒐 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒍𝒂 𝑰𝒈𝒍𝒆𝒔𝒊𝒂 𝒅𝒆 𝑻𝒍𝒂𝒙𝒄𝒂𝒍𝒂
En el marco de la Fiesta Diocesana en honor a los Santos Niños Mártires de Tlaxcala, Cristóbal, Antonio y Juan, nuestra Iglesia particular vivió con profunda alegría la 𝐚𝐩𝐞𝐫𝐭𝐮𝐫𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐓𝐢𝐞𝐦𝐩𝐨 𝐉𝐮𝐛𝐢𝐥𝐚𝐫 𝐩𝐨𝐫 𝐞𝐥 𝐕 𝐂𝐞𝐧𝐭𝐞𝐧𝐚𝐫𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐏𝐫𝐢𝐦𝐞𝐫𝐨𝐬 𝐌𝐚́𝐫𝐭𝐢𝐫𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐀𝐦𝐞́𝐫𝐢𝐜𝐚.
Desde el inicio, sacerdotes y fieles se congregaron para vivir esta histórica celebración, a la que se sumaron Mons. Francisco Javier Martínez Castillo y Mons. Tomás López Durán, obispos auxiliares de nuestra hermana Arquidiócesis de Puebla, a quienes recibimos fraternalmente en esta tierra tlaxcalteca.
La procesión de entrada estuvo marcada por uno de los momentos más significativos de la jornada: la recepción de la bendita reliquia de San Cristóbal, signo vivo de aquel amor por Cristo que llevó a este pequeño mártir a entregar su vida por el Evangelio.
Su reliquia nos remite a esta tierra santificada con la sangre de su martirio y al testimonio de una vida ofrecida por la evangelización del Nuevo Mundo.
Con gran júbilo, quienes participaron en la celebración recibieron la reliquia agitando sus palmas y entonando el himno a nuestros Santos Niños Mártires. Fue un momento en el que la alegría, la fe y la memoria se hicieron una sola expresión de gratitud a Dios por el testimonio de Cristóbal, Antonio y Juan.
Así comenzó una celebración que abre para nuestra Diócesis un tiempo especial de gracia, memoria y renovación de nuestra vocación evangelizadora.




