Entre Garay y Garay… El PT no sale de casa

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Por: Alberto Amaro

En el Partido del Trabajo en Tlaxcala parece que la democracia también tiene árbol genealógico.

Porque mientras la militancia hace fila para conseguir una candidatura, la familia Garay parece tener pase directo a las curules.

Papá, hija e hijo: tres nombres, una misma familia y una nada despreciable colección de cargos públicos.

Silvano Garay Ulloa deja una diputación y, casualidades de la política mexicana, su hijo Silvano Garay Loredo entra como suplente. Mientras tanto, su hija, Irma Yordana Garay Loredo, ocupa una diputación federal.

Aquí no hay nepotismo, dirán algunos. Todo es perfectamente legal.

Y sí: legalmente, cada quien puede ocupar un cargo si cumple los requisitos.

Pero políticamente la pregunta es otra:

¿De verdad el PT no tiene más militantes capaces de ocupar esos espacios?

Porque el mensaje para quienes llevan años haciendo talacha partidista debe ser maravilloso: “Sigan trabajando, muchachos… algún día quizá nazcan Garay.”

Y hay otro asunto que circula entre excandidatos y exmilitantes: versiones sobre presuntas solicitudes de dinero a cambio de candidaturas.

Pero si alguien tiene recibos, transferencias, mensajes, audios o testimonios, sería momento de sacarlos del cajón.

Porque si las candidaturas se ganan con votos, militancia y trabajo, perfecto.

Pero si se compran…

entonces ya no estamos hablando de política: estamos hablando de un catálogo.

Y rumbo al 2027, quizá la pregunta más incómoda para el PT sea la más sencilla:

¿Partido del Trabajo… o Partido de la Familia?

Porque en Tlaxcala, entre Garay y Garay, la democracia parece tener reservada la mesa familiar.