Por: Alberto Amaro
Señalamientos de amenazas, presuntos vínculos con un grupo dedicado al robo de transporte y una corporación policial exhibida hasta por una pelea entre uniformados
Mientras la inseguridad mantiene en jaque a diversos municipios de Tlaxcala, el presidente municipal de San Cosme Xaloztoc, Elías Nava Sánchez, habría señalado no ser necesario la implementación del Mando Coordinado, pese a que el secretario de Seguridad Ciudadana, Alberto Martín Perea Marrufo, reconoció que esta posibilidad es analizada ante las condiciones que enfrenta la corporación municipal.
La postura del alcalde ha generado preocupación, particularmente porque Xaloztoc enfrenta problemas de seguridad que han puesto bajo la lupa la capacidad de respuesta de su Policía Municipal.
De acuerdo con información recabada por La Prensa de Tlaxcala, Nava Sánchez buscaría evitar a toda costa el ingreso del Mando Coordinado al municipio.
Entre las versiones que han llegado a este medio se encuentra que el presidente municipal estaría siendo objeto de amenazas de muerte presuntamente relacionadas con un grupo delictivo dedicado al robo de transporte de carga que opera en la zona.
Más delicado aún son los señalamientos que apuntan a un supuesto respaldo de dicho grupo durante la campaña electoral de Nava Sánchez.
El marco jurídico estatal establece un procedimiento específico para la implementación del Mando Coordinado, por lo que la decisión no queda en manos del presidente municipal.
La Ley de Seguridad Pública y Ciudadana del Estado de Tlaxcala contempla la participación del Ejecutivo estatal, los municipios y el Consejo Estatal de Seguridad, instancia que interviene en la valoración y aprobación correspondiente.
Por ello, la eventual negativa de Nava Sánchez no significa que el municipio tenga la última palabra sobre una estrategia estatal de seguridad.
La discusión de fondo debería ser la capacidad real de la corporación para garantizar la integridad de los habitantes.
Y ahí es donde Xaloztoc vuelve a quedar exhibido.
El propio Plan Municipal de Desarrollo de Xaloztoc 2024-2027 reconoce las carencias de la corporación.
El documento oficial señala que la Comisaría de Seguridad Pública cuenta con 42 integrantes, aunque solamente 22 corresponden a oficiales preventivos; el resto está distribuido en otras funciones.
El mismo documento reconoce que al inicio de la administración municipal únicamente se contaba con ocho elementos aprobados.
Además, el diagnóstico municipal identifica diferentes problemáticas delictivas, entre ellas robo de vehículos, comercios, transeúntes, casa habitación y autopartes.
El Modelo Óptimo de la Función Policial ha utilizado como referencia un estándar de 1.8 policías por cada mil habitantes, lo que permite dimensionar la importancia de contar con una fuerza operativa suficiente.
Sin embargo, en Xaloztoc la discusión no solamente gira en torno al número de elementos registrados en nómina, sino a cuántos policías están realmente disponibles para patrullar las calles, atender emergencias y enfrentar a la delincuencia.
¡DE LA SEGURIDAD AL CUADRILÁTERO!
Y mientras los ciudadanos esperan mayor seguridad, dentro de las propias instalaciones policiales habría ocurrido un episodio que dejó en evidencia la falta de disciplina.
Dos elementos de Seguridad Pública Municipal, Agustín Alejandrino Cortez Báez y Daniel Eulalio López Contreras, habrían convertido las oficinas de la corporación en un auténtico cuadrilátero.
De acuerdo con versiones atribuidas a compañeros de los propios uniformados, ambos elementos terminaron a golpes dentro de las instalaciones policiales.
El supuesto motivo habría sido de corte sentimental, pues versiones internas señalan que ambos policías estarían interesados en la misma mujer.
Así, mientras afuera la ciudadanía reclama mayor seguridad, dentro de la corporación los uniformados habrían decidido resolver sus diferencias como si estuvieran en una función de lucha libre.
Por último, la negativa al Mando Coordinado, las carencias de personal, los problemas de seguridad y los señalamientos que circulan en torno al presidente municipal han colocado a Xaloztoc bajo una creciente lupa por parte de autoridades estatales y federales.
A ello se suman versiones sobre posibles amenazas contra el alcalde y supuestos vínculos con un grupo dedicado al robo de transporte de carga, circunstancias que, por su gravedad, deberían ser esclarecidas mediante investigaciones formales.
Incluso ha comenzado a circular la versión de que Elías Nava Sánchez podría encontrarse bajo la lupa de autoridades federales dentro de investigaciones relacionadas con el denominado Operativo Enjambre.
Mientras tanto, la población de Xaloztoc continúa esperando respuestas.
La seguridad pública no puede convertirse en una disputa política ni quedar subordinada a intereses personales.
Si existen condiciones que justifican el reforzamiento de la seguridad, el Mando Coordinado debe ser evaluado con base en diagnósticos, resultados y necesidades de la población.
Porque mientras en los escritorios se discute quién manda, la delincuencia no pide permiso para entrar a Xaloztoc.
Y mientras el alcalde rechaza una estrategia de coordinación policial, los ciudadanos son quienes terminan pagando las consecuencias de una seguridad pública que cada vez genera más dudas que certezas.
