Riña y balazos en la comunidad de Cuamantzingo del municipio de Muñoz de Domingo Arenas, evidencia no solo la creciente inseguridad, sino también la preocupante presunta participación de actores vinculados al poder local.
La noche del pasado jueves 19 de marzo del año en curso, vecinos de la comunidad de San José Cuamantzingo reportaron una riña en un rodeo clandestino realizado en las inmediaciones de la calle Venustiano Carranza, con referencia en la plaza de toros de la localidad. De acuerdo con testimonios recabados en el lugar, la situación escaló rápidamente cuando uno de los involucrados realizó al menos seis detonaciones de arma de fuego, generando pánico entre los asistentes y habitantes cercanos.
Lo más grave del caso no es únicamente la violencia desatada, sino los señalamientos directos de pobladores, quienes identifican a los presuntos responsables como familiares cercanos del presidente de comunidad, Juan Manuel Huerta Damián. Estas acusaciones, de confirmarse, pondrían en entredicho no solo la conducta de su círculo inmediato, sino también el nivel de permisividad e impunidad que prevalece en la zona.
Vecinos denunciaron además la ausencia total de elementos de la policía municipal, quienes, como ya es costumbre en este municipio, no acudieron al llamado de emergencia, dejando a la población en estado de indefensión ante hechos de alto riesgo.
Este episodio se suma a una serie de incidentes que reflejan un patrón alarmante: eventos clandestinos, consumo desmedido de alcohol, riñas y ahora detonaciones de arma de fuego, todo ello sin intervención efectiva de las autoridades.
La ciudadanía exige respuestas claras y acciones inmediatas. No se trata solo de esclarecer quién disparó, sino de investigar a fondo la posible red de protección que permitiría a ciertos grupos operar al margen de la ley sin consecuencias.
En Muñoz de Domingo Arenas, la violencia ya no es un hecho aislado: es un síntoma de una autoridad ausente y, presuntamente, de vínculos peligrosos entre poder y desorden.
