Por Alberto Amaro
La mierda no contamina, él solo camina, “publicidad gratis”.
Hay funcionarios que trabajan, funcionarios que aparentan trabajar y otros que, al parecer, trabajan tan poco que hasta tienen tiempo de andar “solo caminando” por eventos políticos en horario laboral.
En esta última categoría parece ubicarse Steve Del Razo Montiel, titular de la COEPRIST, quien cada vez que intenta explicar sus actuaciones termina dejando más preguntas que respuestas.
Ahora resulta que aparecer en un evento político en horario laboral, junto a personajes de la política tlaxcalteca, no significa hacer proselitismo.
No, señores.
“Yo solo iba caminando”.
¡Ah, bueno!
Qué tranquilidad saber que no estaba haciendo política: simplemente tuvo la mala fortuna de caminar exactamente por donde se realizaba un evento político, precisamente en horario de trabajo y justo cuando alguien decidió tomarle una fotografía.
Una coincidencia verdaderamente extraordinaria.
¿Agua de drenaje? ¡No pasa nada!
Pero donde Del Razo Montiel realmente se voló la barda fue al hablar de las inundaciones registradas en Apizaco y Yauhquemehcan.
Durante un diálogo circular, el titular de la COEPRIST minimizó el riesgo sanitario generado por las inundaciones al señalar, en esencia, que el agua únicamente había entrado a los domicilios.
¡Únicamente!
Como si el problema fuera que el agua entró a la sala y no que esa agua estaba acompañada de residuos provenientes del drenaje y materia fecal.
Quizá el titular de la COEPRIST tiene una fórmula secreta que el resto de los mortales desconocemos:
Agua de lluvia + drenaje + mierda = cero riesgo sanitario.
¡Maravilloso!

Que alguien le avise a los especialistas, porque acabamos de descubrir la solución definitiva a las inundaciones contaminadas.
Mientras los ciudadanos tuvieron que preocuparse por limpiar sus viviendas, desinfectar sus pertenencias y evitar el contacto con aguas contaminadas, el responsable de protegerlos parece decirles:
“No se preocupen, solamente entró agua”.
¿Agua de dónde, Steve?
¿De una fuente de agua mineral?
¿De una botella de Evian?
¿O del drenaje?
Porque, de acuerdo con lo corroborado por este periodista, el agua que afectó diversos puntos de Apizaco estuvo mezclada con residuos y materia fecal.
Pero seguramente eso es un pequeño detalle técnico.
El funcionario que confunde crítica con promoción
Y por si fuera poco, Del Razo Montiel también presume que las publicaciones que cuestionan su desempeño terminan beneficiándolo porque le dan difusión.
Aquí sí hay que reconocerle algo: por fin encontró una utilidad a las críticas.
El problema es que parece no entender la diferencia entre tener difusión y tener buena reputación.
Que un funcionario sea mencionado constantemente no significa que esté haciendo un buen trabajo.
También puede significar exactamente lo contrario.
Si cada publicación cuestiona su desempeño, su holgazanería, su falta de seriedad, su irresponsabilidad o su cercanía con actividades políticas, quizá el problema no sea la prensa.
Quizá el problema sea el funcionario.
Pero Del Razo Montiel prefiere hablar de una supuesta “guerra sucia”.
Curiosa guerra, por cierto.
Porque mientras él asegura que lo atacan, también reconoce que esos mismos ataques le sirven para promocionarse.
Entonces, ¿es guerra sucia o campaña publicitaria gratuita?
Que se ponga de acuerdo.
¿Trabajar o caminar?
El problema de fondo es todavía más sencillo.
La COEPRIST no es una oficina de relaciones públicas para funcionarios con aspiraciones políticas.
Su responsabilidad está relacionada con la protección de la salud de los ciudadanos.
Por eso resulta particularmente grave que su titular parezca más preocupado por justificar fotografías políticas y descalificar críticas que por explicar seriamente qué medidas sanitarias se tomaron frente a las inundaciones contaminadas.
Porque mientras los ciudadanos limpiaban mierda de sus casas, el funcionario aparentemente estaba ocupado explicando que “solo iba caminando”.
Y mientras las aguas negras recorrían calles y viviendas, desde la COEPRIST parecía llegar un mensaje bastante peculiar:
“No se preocupen, ciudadanos; la mierda es atípica, pero aparentemente no representa riesgo sanitario”.
La declaración no solo resulta desafortunada.
Es una auténtica bofetada para quienes tuvieron que sacar agua contaminada de sus hogares.
Y si Steve Del Razo Montiel considera que señalar estos hechos forma parte de una “guerra sucia”, está en todo su derecho de pensarlo.
Pero también debería recordar algo elemental:
un funcionario público no tiene derecho a exigir aplausos por hacer su trabajo, pero sí tiene la obligación de rendir cuentas cuando su actuación genera dudas.
Así que quizá sería conveniente que Del Razo deje de caminar tanto por los eventos políticos y empiece a caminar por las colonias afectadas por las inundaciones.
Ahí sí tendría una explicación que dar.
Y de paso podría comprobar personalmente si aquello que entró a las casas era simplemente “agua”.
Porque, por lo visto, la única persona que no se enteró de que el agua venía acompañada de mierda fue precisamente el titular de la COEPRIST.
